Durante los últimos dos años, la sociedad se ha visto sacudida por la guerra y una profunda incertidumbre económica. Ahora que, al parecer, avanza el final del conflicto, la violencia creciente y las divisiones sociales cada vez más marcadas se vuelven aún más urgentes. Frente a este escenario, la Histadrut se posiciona como una fuerza central que defiende los derechos, fortalece los servicios esenciales y exige estabilidad para quienes viven de su trabajo.
La agenda social y de incidencia que hoy lidera refleja las necesidades apremiantes de los trabajadores, quienes reclaman soluciones concretas en un entorno desafiante y cambiante.
Defensa del bolsillo obrero: la lucha por un salario mínimo real y un sistema fiscal justo
Después de cada emergencia, ya sea internacional o local, el costo de vida vuelve a golpear con más fuerza que antes. A fines de 2025, la Histadrut logra un avance importante: impide el congelamiento del salario mínimo y asegura un aumento del 3,3% a partir de abril de 2026, lo que eleva el ingreso básico a ₪6.443,85 por mes. Este incremento representa un alivio real para miles de hogares que hoy luchan por llegar a fin de mes.
Este resultado surge de negociaciones muy difíciles y tensas. La central sindical se mantiene firme y rechaza que los ajustes fiscales recaigan nuevamente sobre quienes ya cargan con el peso de la crisis.
Mientras este avance se consolida, el gobierno promueve una reforma tributaria que, según nuestro análisis, beneficia principalmente a los sectores de mayores ingresos y brinda un alivio muy limitado a los trabajadores de ingresos bajos y medios. La medida se presenta como un ensanchamiento de los tramos del impuesto a las ganancias para favorecer a la “clase media”. Sin embargo, en la práctica favorece a los deciles más altos y mantiene la presión sobre empleados del sector público, como trabajadores sociales, enfermeras y docentes, que ya sufren recortes salariales en tiempos de guerra.
Frente a este panorama, la Histadrut exige una revisión urgente para corregir un esquema que profundiza la desigualdad en lugar de reducirla. La lucha por un marco fiscal más justo continúa siendo una prioridad para la organización.

Basta de estigmatizar al sector público: la Histadrut redobla la lucha por respeto y derechos
El deterioro en los sectores esenciales no es nuevo, pero hoy alcanza niveles que ya no son sostenibles. La Unión de Empleados de Servicios Públicos (UCAPSE) emite varias declaraciones alertando sobre la visión peligrosa que el gobierno instala respecto del personal del servicio público, retratándolos como trabajadores que “no hacen lo suficiente” o “no son necesarios”, incluso después de años de crisis en los que están al frente de la atención y el acompañamiento a toda la sociedad.
En un clima político cada vez más tenso, la UCAPSE rechaza enérgicamente las afirmaciones gubernamentales que acusan a 20.000 empleados estatales de realizar “trabajo no esencial”, calificándolas de “irresponsables” y “desconectadas de la realidad”. Demonizar a los trabajadores del sector público es, en los hechos, debilitar los servicios que mantienen unido el día a día de la población: salud, educación, bienestar social, seguridad y administración pública.
Del mismo modo, y en cumplimiento de los convenios colectivos vigentes, la UCAPSE rechaza un plan gubernamental que busca limitar la promoción interna a un reducido grupo de altos funcionarios, dejando sin oportunidades a miles de trabajadores plenamente calificados. La Histadrut exige que cualquier iniciativa orientada a “mejorar la eficiencia” se base en la transparencia, la equidad y el respeto absoluto a los acuerdos laborales.
A pesar de las tensiones, algunas luchas por reconocer el trabajo del sector público empiezan a mostrar resultados concretos. En diciembre, los trabajadores sociales celebran la segunda fase de la reforma “Heseg”, impulsada por la Histadrut, que incorpora aumentos salariales y una nueva estructura de compensación para 6.000 empleados en servicios externalizados, desde salud mental y atención a personas con discapacidad, hasta hogares juveniles y refugios para sobrevivientes de violencia doméstica.

Esta reforma funciona como una inversión estructural que busca evitar el colapso de un sistema que solo se sostiene gracias al compromiso diario de quienes cuidan a los sectores más vulnerables. La Histadrut continúa trabajando para mejorar las condiciones de todo el sector público y para que cada trabajador y trabajadora reciba una retribución justa por la labor esencial que realiza.
Incluir para avanzar: la Histadrut impulsa inclusión y solidaridad en una sociedad dividida
La Histadrut pone hoy en el centro la necesidad de que Israel sea un país donde todas las personas, sin importar su origen, condición o capacidad, puedan trabajar y vivir con dignidad. En una sesión parlamentaria convocada por la federación, se presenta un modelo nacional para ampliar las oportunidades laborales de las personas con discapacidad, con resultados visibles ya en ciudades como Eilat, Tel Aviv y Rishon LeZion. El mensaje es claro: la inclusión no es caridad, sino justicia social y también sentido económico.

En paralelo, y en medio de una sociedad profundamente dividida, la Histadrut lanza la serie documental “Trabajando Juntos – Viviendo Juntos”, que visibiliza historias reales de cooperación entre trabajadores árabes y judíos. No es solo inspiración ni un recurso narrativo. Es la realidad cotidiana en muchos lugares de trabajo del país.
Sin embargo, la realidad más amplia del país también evidencia un aumento alarmante de la violencia dentro las comunidades árabes. Frente a esta situación, la Histadrut llama a los trabajadores y a los ciudadanos a movilizarse masivamente, recordando que “cada ataque debilita el tejido social de todo el país”.
La dirigencia de la Histadrut convoca a la sociedad en su conjunto a demostrar solidaridad con la comunidad árabe en Israel y exige una intervención inmediata del gobierno: más seguridad, mejor infraestructura, servicios públicos más sólidos, enfoques más firmes en la educación (formal e informal) de los jóvenes y políticas que protejan por igual a todos los ciudadanos.
La Histadrut seguirá actuando con determinación para garantizar mejores salarios, condiciones más seguras y una sociedad más cohesionada, defendiendo cada día la dignidad y el bienestar de quienes sostienen con su trabajo el futuro de nuestra sociedad.